SER RADICAL


SER RADICAL

Es estar comprometido con servir al pueblo desde la práctica de la democracia participativa, igualitaria, republicana y federal. Y con la vida y la libertad en solidaridad y equidad.


Nuestra causa es la causa de los desposeídos contra las injusticias y los privilegios (“contra el régimen falaz y descreído”).


Nuestro objetivo es el buenvivir general con trabajo, educación, salud, seguridad y previsión social, con independencia económica y soberanía política.


Ser radical es desempeñar la función pública con austeridad y decencia.


Es administrar la economía para convivir en armonía y paz.


Es proponer cambios revolucionarios sin violencia, pues la verdadera revolución está en el trabajo, el estudio, la producción y la distribución equitativa de la riqueza.


Es impulsar el progreso tecnológico sobre bases científicas hacia la proyección de un futuro mejor posible, sin engaños demagógicos.


Es propender a la paz mundial, con la premisa yrigoyeniana: ”los hombres son sagrados para los hombres, los pueblos son sagrados para los pueblos”, sin que nadie sea más ni menos que nadie.


Ser radical es realizarse solidariamente en las relaciones interindividuales y colectivas, en todas las ocupaciones y en la creatividad de la inteligencia.


Es ser intransigente en los principios éticos y respetuoso de la legalidad.


Ser radical es practicar la autocrítica como coraza en el proceso de la acción política y repudiar el autoritarismo y sus derivaciones, en concordancia con Alem:  “El despotismo no es un sistema de gobierno sino la degeneración de todos los sistemas”.


El radicalismo es la responsabilidad del deber cumplido.


Ser militante radical es un honor en la esencialidad del quehacer político y social.


Esta síntesis se aproxima al propósito de nuestra línea interna en el contexto de nuestro Partido con el nombre de UNIÓN CÍVICA RADICAL ACTIVA ENTRE RÍOS.

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